martes, 10 de junio de 2014

Biografia De Benito Mussolini



Benito Mussolini nació en Forlì (Italia) el 29 de julio de 1883. Fue hijo de Alessandreo Mussolini y Rosa Maltoni. Estudió docencia. Fue profesor, líder sindical y militante del Partido Socialista. Fue encarcelado varias veces por agitador. 

Cuando en 1914, fue expulsado del Partido Socialista por apoyar el ingreso de Italia en la Primera Guerra Mundial. Se enroló y peleó hasta quedar herido en 1917. En 1919, creó los Fasci di Combattimento para combatir a los comunistas y anarquistas. Fue elegido diputado en 1921. 

En octubre de 1922, organizó la "Marcha sobre Roma". Entonces el rey Víctor Manuel III lo nombró Primer Ministro. De inmediato organizó un Estado Fascista (nacionalista, militarista, anticomunista). Su afán imperialista lo llevó a invadir Etiopía (1935), Libia (1938) y Albania (1939). 

En 1939, al comenzar la Segunda Guerra Mundial, Italia era aliada de Alemania. Mussolini organizó una fracasada invasión a Grecia. En julio de 1943, ingleses y estadounidenses invadieron Italia. Con el apoyo de Alemania, Mussolini organizó en el norte una "República Social Italiana", pero en 1945 fue capturado por los partisanos (comunistas) cuando intentaba huir a Suiza. El 28 de abril de 1945 Mussolini fue fusilado en Dongo.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Recuperacion DE LA NUBE DE LETRAS " REVOLUCION INDUSTRIAL"

La Revolución Industrial es un periodo histórico comprendido entre la segunda mitad del siglo XVIII y principios del XIX, en el que Inglaterra en primer lugar, y el resto de Europa continental después, sufren el mayor conjunto de transformaciones socioeconómicas, tecnológicas y culturales de la Historia de la humanidad, desde el Neolítico. La economía basada en el trabajo manual fue reemplazada por otra dominada por la industria y la manufactura. La Revolución comenzó con la mecanización de las industrias textiles y el desarrollo de los procesos del hierro. La expansión del comercio fue favorecida por la mejora de las rutas de transportes y posteriormente por el nacimiento del ferrocarril. Las innovaciones tecnológicas más importantes fueron la máquina de vapor y la denominada Spinning Jenny, una potente máquina relacionada con la industria textil. Estas nuevas máquinas favorecieron enormes incrementos en la capacidad de producción. La producción y desarrollo de nuevos modelos de maquinaria en las dos primeras décadas del siglo XIX facilitó la manufactura en otras industrias e incrementó también su producción. Así es que en la revolución industrial se aumenta la cantidad de productos y se disminuye el tiempo en el que estos se realizan, dando paso a la producción en serie, ya que se simplifican tareas complejas en varias operaciones simples que pueda realizar cualquier obrero sin necesidad de que sea mano de obra calificada, y de este modo bajar costos en producción y elevar la cantidad de unidades producidas bajo el mismo costo fijo.

lunes, 13 de enero de 2014

Cómo arruinarles la vida a tus hijos

Adela ya no quiere salir de compras con sus hijos pequeños, se siente avergonzada y cree que está fallando como madre. Esteban se desvela cada noche pensando cómo educar a sus hijos, que no paran de romper juguetes y decir groserías. Dos familias distintas, un mismo problema: no saber cómo ponerles límites; un mismo deseo: no arruinarles la vida. Poner límites a los niños no es una tarea sencilla. Requiere amor, paciencia y, sobre todo, persistencia.
padres,hijos,educar,familia, maestros,problema,necesidad,amorLos maestros y educadores de hoy enfrentan un gran problema: la necesidad de enseñar lo académico a los niños y el urgente desafío de instruir en materias como “no golpees a tus compañeros”, “no robes útiles de tus amigos”, “no digas groserías a quien amas”. Esas materias son tan importantes como Matemáticas, Lenguaje o Educación física. Pero el horario escolar no alcanza. Años atrás los niños traían esas cosas aprendidas desde el hogar. Saber decir “gracias”, “¿me prestas?”, “¿te ayudo?”, era el patrimonio que los padres legaban a sus hijos; ahora estos llegan a las escuelas huérfanos de amor, límites, espiritualidad y valores. Y no hay locales comerciales que los vendan, ni tarjeta de crédito que los promocione. Cuando alguien dice “qué vergüenza, esa niña”, nadie piensa que la responsable de esa conducta haya sido la maestra, sino que se piensa en la crianza en el hogar.
La clave de una educación trascendente y saludable comienza con el trazado de límites. Algo que todos solemos confundir es la diferencia entre necesidad y deseo. Una necesidad es algo imprescindible, y de no satisfacerse se siente la falta o privación de algo, porque es esencial para la vida. Existen necesidades funcionales y psicológicas. Alimentarnos, satisfacer la sed, tener abrigo y refugio son necesidades funcionales, porque el ser humano las requiere para sobrevivir. Las psicológicas, por su parte, tienen que ver con las emociones o sentimientos, como el amor, el sentido de pertenencia, el valor personal o la autorrealización.
El deseo es la aspiración impetuosa de algo, y porque tiene que ver con los impulsos puede ser postergado. No es lo mismo vivir para satisfacer deseos que para satisfacer necesidades. Uno de los problemas más grandes al respecto es convertir algunos deseos en necesidades, y empezar a ascender la colina de la vida insatisfecha y atormentada. Veamos con algunos ejemplos cotidianos la vinculación con el trazado de límites:
Berta tiene hambre; jugó toda la tarde con sus amigas. La madre de Berta las invita a merendar. Sobre la mesa hay una jarra de leche con chocolate y tostadas con mermelada. Berta hace un escándalo porque ella quiere comer muffins. Se siente insatisfecha porque confunde necesidad con deseo. Ahora, si su madre corre a comprar los muffins, Berta no aprenderá a dominar sus deseos. Si su madre no le pone un límite claro en cuanto a esto, su hija será del club de la vida amargada.
El marketing sabe muy bien este tipo de cosas, y por eso ejerce gran influencia en el consumo. Si tienes sed sólo la satisfaces con tal refresco, si necesitas ser aceptado sólo lo logras con tal celular; porque los límites se han desdibujado y tanto niños como adultos suelen desear aquello que la publicidad y sus pares recomiendan. Vivimos insatisfechos, pero hemos olvidado, bajo las sábanas de la permisividad, que los límites claros son origen y fuente de la paz mental.
Tenemos que reencontrar el sentido de educar en los límites.
Poner límites es educativo porque restringen el deseo, distinguiendo la realidad de la fantasía.
Nos definen como personas y nos ubican en la realidad, porque nos ayudan a saber quiénes somos y quiénes no.
Como padres debemos aprender a perder el miedo. Por lo general creemos que al establecer límites los empobrecemos o los limitamos, porque a veces toca nuestra historia de vida y no queremos que sufran. Durante la infancia los niños viven bajo el principio del placer y su pensamiento es mágico y omnipotente. Por eso los niños creen poder hacer todo. Definir límites es darles la mano para aceptar la realidad, porque esta no es tan manipulable como ellos desean. A medida que crecen comienzan a darse cuenta de que la vida muchas veces dice no y, si no pueden aceptarlo, vivirán resentidos y enojados.
Déjame compartirte algunas ideas:
1. Enséñale la diferencia entre necesidad y deseo.
2. Ayúdalo a que haga una lista de sus necesidades, y diseñen un plan para satisfacerlas. Este puede ser un modelo:
  • Necesidades Básicas: tener una campera o abrigo nuevo.
  • Necesidades Emocionales: que mis amigos no se burlen de mis lentes.
  • Necesidades Espirituales: tener mi propia Biblia.
  • Necesidades Vinculares: ser aceptado en el equipo de fútbol de la zona.
3. Invítalo a hacer una lista de deseos, un plan para satisfacerlos y, a medida que pase el tiempo, adapten dicha lista a la realidad que están viviendo, postergando los puntos que no sean prioritarios.
4. Recuérdale sus necesidades y sus deseos a la hora de hacer compras, o en cualquier momento que sea necesario.
6. Establece reglas o normas que deseas que obedezca, y aliéntalo cada vez que cumpla una de ellas.
7. Habla en tono suave, mirándolo a los ojos y a la altura del niño.
8. No grites, ten calma y ora antes de actuar, deja que tu corazón se llene del espíritu de paz.
9. Usa lenguaje sencillo y claro, por ejemplo, “a las diez apagamos la luz”.
10. Abrázalo para contenerlo si está enojado o con rabia.
No podemos hacer felices a nuestros hijos sin una ajustada dosis de frustración, y reducir los deseos ayuda más que una palmada. Los límites ayudan a endulzar el camino hacia la felicidad y los alejan de la senda de la amargura.
Los límites, más que limitar a los niños, son el camino seguro y confiable por el que pueden transitar hacia la meta de la felicidad. -

Justo castigo

Un hombre muy rico, creyendo que estaba a punto de morir, llamó a sus hijos y dividió entre ellos sus propiedades. Sin embargo, no murió, y al levantarse de la cama se encontró con que sus hijos ya no lo querían, ni tenían con él las delicadezas de antes, cuando todos esperaban conseguir mayor parte de su fortuna.
Todos lo trataban mal, y no se recataban para decir que deseaban que muriese lo más pronto posible, ya que su vida sólo originaba gastos y molestias.
hombre,rico, hijos,enferma ,herencia,maltrato, engañoEl pobre hombre no cesaba de llorar, y un día se encontró con un viejo amigo, a quien contó lo que le ocurría. El amigo, conmovido por lo que acababa de oír, prometió hallar una solución a aquel estado de cosas.
En efecto, la encontró y a los pocos días llegó con gran pompa a la casa de su amigo, seguido de diez criados que eran portadores de unos pesados sacos llenos de piedras.
Cuando estuvieron solos, el amigo dijo:
-Te he traído estas piedras para engañar a tus hijos. Cuando me marche vendrán a ver lo que te he traído. Diles que he venido a pagarte una deuda muy antigua, y que eres más rico que antes. Ya verás cómo todos se desviven por ti. Volveré dentro de algún tiempo para ver cómo van las cosas.
Cuando, transcurridos unos meses, volvió el amigo, encontró al viejo rodeado de sus hijos, que todos a una se desvivían por él. Y así siguieron haciéndolo hasta que murió, descubriendo entonces el engaño, que tenían bien merecido

Biografia De Benito Mussolini



Benito Mussolini nació en Forlì (Italia) el 29 de julio de 1883. Fue hijo de Alessandreo Mussolini y Rosa Maltoni. Estudió docencia. Fue profesor, líder sindical y militante del Partido Socialista. Fue encarcelado varias veces por agitador. 

Cuando en 1914, fue expulsado del Partido Socialista por apoyar el ingreso de Italia en la Primera Guerra Mundial. Se enroló y peleó hasta quedar herido en 1917. En 1919, creó los Fasci di Combattimento para combatir a los comunistas y anarquistas. Fue elegido diputado en 1921. 

En octubre de 1922, organizó la "Marcha sobre Roma". Entonces el rey Víctor Manuel III lo nombró Primer Ministro. De inmediato organizó un Estado Fascista (nacionalista, militarista, anticomunista). Su afán imperialista lo llevó a invadir Etiopía (1935), Libia (1938) y Albania (1939). 

En 1939, al comenzar la Segunda Guerra Mundial, Italia era aliada de Alemania. Mussolini organizó una fracasada invasión a Grecia. En julio de 1943, ingleses y estadounidenses invadieron Italia. Con el apoyo de Alemania, Mussolini organizó en el norte una "República Social Italiana", pero en 1945 fue capturado por los partisanos (comunistas) cuando intentaba huir a Suiza. El 28 de abril de 1945 Mussolini fue fusilado en Dongo.